CONTESTANIA IBÉRICA  
     
 

El Cigarralejo (Mula)

Periodo:.

Ibérico, siglo V y IV a.C.

Situación.

El complejo arqueológico de "El Cigarralejo" está localizado en el término municipal de Mula (Murcia), en un cerro de flancos abruptos suavizados en la vertiente SE que desciende hacia el río Mula.

Situado a 2 Km de Mula, está delimitado en una de sus cara por un macizo rocoso del eoceno llamado "Piedra plomera" que constituye una defensa natural del poblado. De forma paralela existe otro afloramiento rocoso donde se asienta el Santuario Ibérico. Puede accederse al yacimiento desde Mula, o bien desde la carretera que lleva al pantano.

Copa ática de figuras rojas (s. IV ane) (Museo E. Cuadrado, Mula).

 

Visita.

El yacimiento tiene una extensión de unas 2 Ha. e incluye el santuario, el poblado y la necrópolis. El poblado esta pendiente de excavación y la necrópolis sólo se conoce parcialmente.

Los principales materiales están depositados en el Museo de "El Cigarralejo" instalado en el palacio del marqués de Menahermosa de Mula, edificio de 1750, expresamente transformado, abierto en 1992 y visita absolutamente imprescindible.

Emeterio Cuadrado evitó la dispersión del material, como ha ocurrido en otros yacimientos, y hoy puede admirarse en este precioso museo uno de los conjuntos más importantes de ajuares funerarios de la cultura ibérica.

El poblado se extiende en diferentes niveles de la ladera oriental, y combina muros con paramentos rupestres y estaría constituido por unas 40 o 50 casas (tal vez más, ya que no se ha excavado), y la población estimada sería de unos 250 h.

El santuario está situado en la parte alta del cerro, identificando la excavación un edificio encajado en la cima. El edificio se adaptaba a la topografía y se pueden observar restos de muros y habitaciones, siendo bastante reconocible la planta del santuario publicado por E. Cuadrado hace 50 años, eso sí, cubierto de vegetación y en situación de total abandono. El autor describía pisos empedrados, pavimentos de cal con teselas y sillares con grapas, que en la actualidad no es posible ver. Se identificó un depósito de materiales ("favissa"), con fragmentos de exvotos, abundante cerámica con decoración vegetal, fusaiolas, alguna lámina de oro, restos de plomo, pesas de telar. Las piezas son excepcionales, con exvotos de figuras humanas en piedra arenisca, una falcata votiva de 17,5 cm.

Un hallazgo destacado del santuario son las representaciones de équidos, con 160 exvotos que incluyen caballos, yeguas, potrillos y asnos, ricamente decorados, en los que es posible apreciar todos los detalles de su atalaje, con montura, riendas, brida, con paralelos en el conjunto escultórico de Cerrillo Blanco, en el caballo con jinete de Los Villares de Hoya de Gonzalo o en la cabeza de caballo de Fuente la Higuera en el MAN . El edificio sería abandonado en torno al s. II a.C. Recientemente, el santuario ha sido objeto de una nueva publicación con motivo de una exposición, que esta disponible en pdf.

La necrópolis, situada al NE del cerro, tiene una extensión aproximada de 2000 m2 y se han localizado más de 500 tumbas de las que han sido publicadas 382.

Las tumbas más antiguas se remontarían a finales del s. V ane . Los ajuares reflejan una comunidad rica y próspera, con cerámicas áticas de importación, cerámicas ibéricas con decoración de círculos y semicírculos entrelazados, semicírculos, sectores, "cabellos, "tejadillo", granadas y puñales, y algunas con representaciones figurativas (cratera del desfile militar, con músicos y guerreros). También, algo más tardías, con estilo Elche-Archena, con espirales.

Las formas son múltiples, imitando formas griegas, platos con círculos, sectores, y bonitas combinaciones, dolias reutilizadas como urnas, urnas con platos de tapadera, oinochoes, kalatos. Además, numerosos objetos de la vida cotidiana como plaquitas de hueso, fíbulas,objetos de bronce tipo brasero y sítulas, fusaiolas, piezas de vidrio, textiles, amuletos de origen egipcio (muy similar al aparecido en la necrópolis de la Albufereta).

El armamento es espectacular, con numerosas falcatas, espadas cortas, puñales, cascos, crestas, soliferreum y manillas de escudo.

Objetos relacionados con la agricultura y la ganadería como tijeras de esquilar, hoces, podaderas, además de semillas (trigo, cebada, almendras, piñones...). También hay representaciones de carros, terracotas con representación de músicos con doble flauta, kores, y otros fragmentos.

La riqueza de algunas de las tumbas como la 277 ha hecho que se interpreten como principescas.

Se han recuperado, además, numerosos fragmentos arquitectónicos, de esculturas zoomorfas (leones, bóvidos, grifos, pájaros, serpientes y caballos) así como fragmentos antropomorfos que incluyen dos cabezas masculinas, tres cabezas femeninas, una dama estante, una dama sedente y otros. Algunas de estas piezas pertenecerían a monumentos turriformes y pilares, reutilizados en tumbas posteriores, de forma similar a lo ocurrido el el Corral de Saus.

Plato ibérico con decoración geométrica (Museo E. Cuadrado, Mula).

 

Es de destacar la placa de plomo con inscripción greco-ibérica, con escritura en "bustrofedon", con 207 letras, escrita en lengua ibérica utilizando alfabeto jónico (también utilizado en inscripciones ibéricas de la Isleta, La Serreta y Coimbra de Barranco Ancho)

Plomo ibérico con inscripción greco-latina (alfabeto jónico)en bustrofedon

 

 

Historia de los descubrimientos.

Aunque el yacimiento ya se conocía desde el siglo XVIII, el hallazgo casual en 1945 de un exvoto fue el comienzo de una actividad escavadora realizada por Emeterio Cuadrado durante 40 años, en que invirtió su tiempo y su dinero, convirtiendo este yacimiento en uno de los mejor conocidos y divulgados de la cultura ibérica.

Imagen de la excavación en los años 40 del siglo pasado.

 

Ya en 1950 publica los resultados de sus excavaciones en una memoria editada por la Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas del Ministerio de Educación Nacional.

Con posterioridad a esta monografía se realizaron nuevas excavaciones publicadas en la serie Bibliotheca Praehistorica Hispánica, volumen XXIII, con un análisis e inventario de 382 sepulturas.

Al conocimiento de este importante yacimiento ha contribuido, sin duda, la colaboración en las excavaciones de diferentes expertos como Schubart, que fue director del Instituto Arqueológico Alemán o de Maluquer de Motes por citar algunos ejemplos.

Decoración de cerámica ibérica (Museo E. Cuadrado, Mula).

Referencias

Cuadrado Díaz E. Excavaciones en el Santuario Ibérico del Cigarralejo (Mula, Murcia). Ministerio de Educación Nacional. Madrid, 1950.

Cuadrado Díaz, E. La necrópolis ibérica de "El Cigarralejo" (Mula, Murcia) CSIC,. Madrid 1987.

Museo de El Cigarralejo, Mula, Murcia. Boletín de la Asociación Española de Amigos de la Arqueología, Madrid 1998.

Quesada Sanz F, Zamora Merchán M (eds). El caballo en la Antigua Iberia. RAH, Madrid, 2003.

Varios autores. Museo de Arte Ibérico El Cigarralejo de Mula. Museos de la Región de Murcia, 2005.


 

 

Imagen aérea de El Cigarralejo (Google Earth), clikear.

 

El Cigarralejo con la Piedra plomiza que cae sobre el cauce del río Mula.

 

Restos de la planta del santuario cubiertos de vegetación.

 

Planta del santuario (según E. Cuadrado)

 

Escultura de équido (Museo E. Cuadrado, Mula)

 

Crátera de defile militar con músicos (Museo E. Cuadrado, Mula)

 

Paloma de terracota pintada (Museo E. Cuadrado, Mula)

 

Dama estante (Museo E. Cuadrado, Mula)

 

Vasija ibérica con decoración geométrica (Museo E. Cuadrado, Mula).

 

Vaso ibérico (Museo E. Cuadrado, Mula).